Vinomanía, cocina española de toda la vida en un ambiente moderno en Bruselas


Vinomanía, la cocina española de toda la vida en un ambiente moderno en Bruselas

La crisis llevó a Mar González hasta Bruselas hace nueve años, y la vida, el amor y un proyecto conjunto muy especial le hicieron quedarse. Esta emprendedora trabaja como educadora social desde sus inicios en la capital belga, donde conoció a Olivier Gravisse, su actual pareja y socio en el restaurante de comida española Vinomanía. Su concepto tradicional unido a su buen servicio y un entorno original les ha permitido auparse a las primeras posiciones en las valoraciones de TripAdvisor. “Ofrecemos una gastronomía totalmente tradicional, con los mismos platos que en España de cualquier bar, asequibles y de calidad”, explica la joven madrileña.

 

 

Esta apuesta contrasta con la oferta de cocina española más extendida en Bélgica, “más nueva, de diseño y muy cara”, y se basa en productos 100% españoles importados de nuestro país. Lo peculiar de Vinomanía es puedes comer croquetas, jamón, chipirones… la cocina de ‘toda la vida’ en un local de estilo retro, alejado del estilo “típico de una taberna española”. “Nos hemos modernizado como lo han hecho casi todos los países”, explica Mar, que destaca la importancia del binomio calidad-precio en el mercado belga, tanto de cara a españoles que buscan la referencia de su comida como respecto a los locales. “El belga está muy acostumbrado a la emigración, a que haya restaurantes de diferentes países y a que la comida sea muy diferente”. Esta mentalidad abierta les permite introducir nuevas propuestas ‘typical spanish’ y sorprenderse con la aceptación que reciben en algunos casos, como con los chipirones rebozados y en salsa verde…“¡Nos los quitan de las manos!”, exclama la restauradora española.

Vinomanía, la cocina española de toda la vida en un ambiente moderno en Bruselas

Como emprendedora, Mar Gómez reconoce que emprender en Bruselas “es difícil, es un proceso complicado” debido a factores como la fiscalidad o el peculiar régimen administrativo del país: “Muchas veces las gestiones son dobles o triples, dependiendo si te encuentras en la zona belga, en la flamenca o en la valona, y esto ralentiza mucho todo”. A pesar de ello, Gómez también puntualiza que la Administración es seria y a la hora de afrontar trámites, siente que “se están haciendo las cosas bien”. Y uno de los hándicaps que remarca, como todos los expatriados, es que “las tasas son mucho más altas que en el resto de Europa”, lo que complica la contratación del personal y desincentiva la inversión.

Vinomanía, la cocina española de toda la vida en un ambiente moderno en Bruselas

Al recordar su salida de España y la realidad de nuestro país, Mar Gómez es crítica y lamenta que se hayan “perdido muchos derechos y calidad de vida… son aspectos que nunca vamos a recuperar”. Además, asegura que los extranjeros son conscientes de todos estos cambios y que, sobre todo, les sorprende la pérdida de calidad en educación y sanidad. A su juicio, este empeoramiento “impedirá que los españoles que nos hemos ido al extranjero volvamos a casa, pero también que el propio extranjero no quiera ir a España”, sostiene la joven madrileña.


Más información y contacto: Bar Vinomanía